La entrada al golfo desde dentro
El resto de la travesía hasta llegar al "mar interior" delimitado por las islas de Zakinzo, Cefalonia, Ítaca y Lefkas lo planteo igual, navegar de noche para llegar antes de las 10 de la mañana. Las etapas son a Kalakontu, Vlijo, canal de Lefkas y de allí a Preveza. La estancia en Preveza ha sido importante, he contactado con una empresa de servicios náuticos que han venido al barco y han reparado los lazys de la mayor. Pero sobre todo,,, no me hago el ánimo de volver, queda mucho donde ir y ahora tengo más experiencia de cómo navegar en Grecia, muy diferente a Baleares. En resumen, me quedo. En invierno dejaré el barco en un varadero y volveré a Grecia la próxima primavera para llevar el barco a Valencia.
El golfo de Anvrakios
El golfo de Anvrakios está separado del mar Jónico por un pequeño estrecho, no llegan las marejadas del Jónico. Es bastante grande, por lo que prácticamente es un lago, además es una reserva de delfines y tortugas y hay varios fondeaderos bonitos.
Estoy pasando los dias yendo de uno a otro, quedándome cuando me gustan,... Nicópolis, La Panagia, San Marcos, Kokunitsa, son donde he estado hasta hoy, jueves 1 de Agosto:





El martes 29, en Kokunitsa ocurre una de esas amenidades de la navegación. Las previsiones eran buenas pero a las tres de la madrugada se levanta un fuerte viento racheado, salgo a ver si el ancla aguanta, en los otros barcos también se ven luces moviéndose por cubierta. Parece que mi ancla aguanta bien y el barco mantiene la posición. Uno de mis vecinos enciende las luces de navegación y le veo dar unas vueltas hasta que finalmente sale y echa el ancla fuera del fondeadero. Yo miro y me parece que no tengo problema,..., ¿o sí? Enciendo el navegador, activo la traza de navegación, amplío la imagen,..., no está claro, el barco se ha movido algo, pero puede ser la cadena al tensarse. Al cabo de un rato veo que, lentamente, estoy garreando (el ancla se desliza y no mantiene fija la posición), espero a ver si el ancla se agarra, pero no, llega un momento que es obvio que en ese fondo de cieno el ancla no agarra lo suficiente. Hay que levantar el ancla y probar en otro sitio. No es fácil con tanto viento, por suerte el mando a distancia del molinete funciona bien, y puede subir el ancla apoyando con el motor. No me fio del fondo de cieno en el interior. Veo que al exterior hay una zona con fondos de cinco metros, sin barcos cerca con los que se pueda liar el fondeo, tampoco hay tierra en la que el barco pueda encallar si el ancla se suelta del todo y allí echo el ancla, que inmediatamente se clava y mantiene la posición. El viento se calma sobre las nueve de la mañana, yo me quedo allí, estoy expuesto al oleaje pero es un sitio seguro. A media mañana se me acerca un catamarán y me preguntan si estoy bien, les ha extrañado que esté anclado allí en medio, ellos entran en el fondeadero. La noche siguiente es tranquila. Los días siguientes sigo yendo en dirección Este parando en cada fondeadero, Rugas, Loutraki,...,

Estos entornos también son muy apreciados por las autocaravanas,




hasta que toca volver. Los fondeaderos en el lado Este del golfo están expuestos al viento dominante del Oeste. Había pensado echar el ancla unas horas en la isla de las Tortugas, pero sobre las 12 de la mañana se ha levantado un viento de 20 nudos (37km/h) que levanta una incómoda ola corta. Voy a pasar la noche a Nicópoli y al día siguiente a la cala de San Marcos, desde donde iré a la Marina de Preveza el martes 6. La estancia en el golfo de Anvrakios ha sido agradable, la meteorología, excepto la noche de Kokunitsa, siempre la misma: Amanece sin viento, a partir de las 10 sopla un suave terral del Nordeste que hace posible tranquilas navegaciones en un mar sin olas. A parir de las 12 empieza el Poniente, que desde las 14h hasta el atardecer suele alcanzar rachas de 20 nudos. Desde las 7 va amainando dando paso a una noche en calma. El golfo de Anvrakios casi queda al margen de la masificación de Corfú, Ítac o Cefalonia, hay pocos barcos.
Mapa con el recorrido de estos días:
En Preveza me han reparado algunos de los desperfectos del Meltemi (viento del Norte en el Egeo). De allí he vuelto a pasar el canal de Lefkas y he entrado en el "mar interior". Los días han pasado explorando nuevos fondeaderos (Palairos, canal de Ítaca,..,) o en los que ya he estado. El tiempo sigue bueno, la rutina es darse un baño nada más levantarme, leer a la sombra de los toldos, más baños cuando el calor aprieta al mediodía, comer, siesta, más lectura, más baño al caer la tarde y oír música. El plan es ir al Peloponeso hacia finales de mes para volver al Egeo en Septiembre, cuando haya menos barcos.
El tiempo se inestabiliza desde mediados de Agosto. Voy unos días a la Marina de Missolonghi para estar al resguardo del frente de mal tiempo que originó la catástrofe de la DANA en Formentera. De hecho ha llegado muy atenuado y solo ha llovido un poco, pero algo más al Norte ha sido más intenso. Agosto sigue avanzando, el tiempo sigue inestable y en vez de ir donde quiero tengo que ir donde haya protección del viento y se pueda pasar la noche. Sigo dando vueltas (ver mapa). La noche del 25 se formó una tormenta que dió lluvia fuerte, truenos y rayos, algunos de los cuales cayeron más cerca de lo que me hubiera gustado. Por suerte no hubo chubasco, esto es, viento fuerte, y solo duró una hora.
Algunas fotos de estos días:
Mapa de los últimos recorridos:
A finales de agosto las predicciones son mejores, me han dicho que el año pasado septiembre y octubre fueron bastante tranquilos. Estoy pensando en volver al Egeo. Salgo de Messolonghi pero entro en Itea porque de pronto hay predicción de tormentas en la zona. A los tres días parece que el tiempo se va a estabilizar, reservo un pase por el canal de Corinto y el viernes 6 de septiembre entro de nuevo en el Egeo. Nueva etapa (por segunda vez) de la navegación por Grecia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario