Calabria es paso obligado para ir a Grecia. Mi estancia comienza en el mismo momento que he pasado "al otro lado" del estrecho. La navegación aquí es complicada, además de las turbulencias en el agua que los antiguos atribuían a Scilla y Caribdis, hay que cruzar en perpendicular y respetar las vías de navegación de los barcos grandes y las atuneras que siguen a gran velocidad a los delfines con un rumbo errático:
Para los que no lo conozcaís, arriba del palo va un vigía que indica al piloto por dónde van los atunes, cuando los localizan un arponero se va al extremo del botalón para cazar al atún antes de que se dé cuenta. Y además está la corriente, según las tablas voy a tener corriente a favor durante la mañana,.., menos mal: En la parte Norte he registrado una intensidad de 5 nudos (9.3km/h) que va disminuyendo a medida que el estrecho se va ensanchando. Para que os hagáis una idea, la velocidad del barco a motor son 6.5 nudos (12km/h), o sea que si coges esa corriente en contra apenas te mueves. A medida que avanza la mañana el viento va subiendo, llega a unos 20 nudos (37kn/h):
que se terminan de golpe al salir del estrecho.
Las primeras vistas de Calabria muestran una tierra donde hace mucho que no llueve:
Empiezo a bordear la costa, cuando llego a los fondeaderos donde había previsto anclar para pasar la noche veo que hay demasiado oleaje. Sigo para ir hasta Crotona y entrar en puerto. La navegación es desigual, zonas donde no hay viento y zonas que sí:
Durante la madrugada tengo que pasar el golfo de Squillacce, donde la guía advierte que suele haber vientos fuertes. Squillacce no defrauda, llego a tener 24 nudos (44.5km/h) que van disminuyendo a medida que me acerco a la Spiaggia Longa (playa larga), donde echo el ancla a las 5 de la madrugada, han sido 24 horas desde Milazzo. Envío una solicitud de amarre y muy pronto me contestan afirmativamente. Salgo para Crotona donde espero llegar en solo dos horas y descansar...., pero cuando paso el cabo Rizzuto:
a
... me encuentro ola de proa. Me cuesta más de cuatro horas llegar al puerto.
Pero llego. Amarro y echo una siesta. Crotona fué fundada por los griegos, Pitágoras vivió aquí y por la tarde he ido al museo de Pitágoras, que no lo es, solo una colección de figuras poliédricas en un parque. Las murallas del castillo son las más grandes que he visto:
A principios del s.XVI los turcos conquistaron Tarento, una ciudad próxima, mataron a todos los que no se llevaron para venderlos como esclavos. Carlos V (en aquella época el Sur de Italia formaba parte del imperio español) ordenó entonces construir esta fortaleza:
Se espera vientos del Norte para pasado mañana, pienso en ir a Tarento al día siguiente para desde allí pasar a Grecia teniendo el viento a favor, pero las reseñas de las marinas de Tarento no son buenas ni el procedimiento para reservar parece fiable. Cambio de idea, me quedo en Crotona dos días más para ir directamente a Grecia el viernes, con vientos más asequibles. Además me vendrá bien descansar, hacer reparaciones (el soporte de la cremallera de la capota ha empezado a romperse) y avituallar bien el barco, esto es, comprar pan, aceitunas y vinos locales.
A la capota le hago un remiendo con la aguja e hilo de coser velas. Vamos a ver si aguanta hasta la vuelta:
Para el pan he localizado un "forno antico", para el vino un supermercado y para las aceitunas y fruta he ido al mercado "communale":
Claro que en este tipo de mercados siempre te convencen para que te lleves tiras de melanzane, succo de melagrana, paté de olive verdi y .... Seguro que esas cosas están muy buenas. Por la tarde he ido al museo arqueológico, el encargado casi se disculpa porque dice que es muy pequeño, pero tienen piezas muy bonitas, como esta diadema y este pendiente del sV a.C:
La estancia en Crotona llega a su fin, quería haber visitado más puertos en Calabria pero los vientos han cambiado los planes, mañana viernes 6 salgo para Grecia. Mapa de la navegación por el Sur de Italia:


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